“PELOTAZO” CON PLANIFICACIÓN Y ALEVOSÍA.
Frank Jaireche
RECALIFICACIÓN DE LOS CAMPOS DEL ESPANYOL EN SANT ADRIÀ DE BESÒS (Barcelona. Catalunya. España)
Algunos piensan que, tras la ofensiva de los tribunales de Justicia, los especuladores urbanísticos han iniciado su retirada. (¿Por cuanto tiempo?) Y, ante el volumen de los casos detectados en todo el país, confiesan que el caso de Marbella solo es la punta del iceberg de una corrupción generalizada. El uso de determinadas palabras siempre señala una moda conceptual que, con frecuencia, remite a pintorescas referencias. Del referente “iceberg” se ha pasado en este asunto de corrupción generalizada y detectada, fundamentalmente, en todo el perímetro de costa, al referente conceptual de “tsunami”. Tal, las proporciones de la corrupción.
Si esta es la densidad del volumen estimado, el perfil de las causas que lo han originado queda aún como bastante difuminado. Cuando centraban el problema, fundamentalmente, en la costa de Marbella, el origen que posibilitaba tales fraudes quedaba ceñido a partidos políticos “populistas” que habían ascendido a gobiernos municipales. Tal el caso del GIL en los ayuntamientos de la costa de Marbella. Hoy, ante el alud de casos de corrupción en los más diversos municipios y con gobierno de los más variados colores políticos, las causas que se aducen quedan mucho más generalizas. Hablan ahora de vacíos legales y puntos flacos en la Ley de Bases del Régimen Local. Fijan ahora como causa principal de la corrupción la concentración de poder urbanístico en manos de los ayuntamientos. Así como sus apremientes necesidades económicas, hijas de una deficiente financiación. La verdad es que, en su mayoría, el beneficio económico de las corrupciones urbanísticas ha ido a parar a los bolsillos de particulares y no en beneficio de los municipios. En todo caso, a éstos les ha tocadoel desbarajuste urbanístico y la multiplicación de problemas sociales. El gobierno central promete una reforma. La realidad es que aquí ningún tribunal, por más ilegal que sea una construcción, determina ni tan siquiera su paralización cautelar. La cantidad de crecimiento urbano ha de estar bajo un control superior al gobierno municipal, así como la determinación del volumen de crecimiento de su población. Esta posible futura previsión del crecimiento urbano pone de relieve lo lejos que queda aún su control racional. Muy pocos ven como necesario un diseño de ciudad que tenga en cuenta necesariamente la sostenibilidad y el ecosistema. Y, con ellos, la calidad de vida del “ciudadano”.
En este contexto de corrupción y/o práctica urbana irracional se inscribe el “pelotazo” del club de fútbol Espanyol de Barcelona en el municipio de Sant Adrià, en el área metropolitana de Barcelona. Sus protagonistas hablan de él, sin pudor ni vergüenza, a la luz del día por medio de la prensa y los medios de comunicación. La prensa especializada en deportes sacó el tema con loanza de cómo el club Espanyol se quitaría de encima sus deudas. Y el ayuntamiento de Sant Adrià anda metido en la creación de “opinión pública”, jugando sibilinamente con la necesidad urgente de viviendas de determinados sectores de población, para justificar su “futuro” acuerdo ya “cantado” (con recalificación de terreno) con el club Espanyol.
Es cierta la necesidad de acabar la “urbanización” de la zona en donde se encuentra la “Ciudad deportiva del Espanyol”. Este espacio territorial históricamente fue generado tras la suma, una detrás de otra, de segmentos o retales de solares, tras la utilización del territorio del municipio de Sant Adrià por organismos distintos del municipio (Renfe, Patronat Municipal de l’Habitatge de Barcelona, Corporació Metropolitana, Consell Comarcal, Entitat de Municipis,…) o empresas privadas (Catalana de Gas, Corte Inglés,..) El resultado último, a finales del finiquitado siglo, ha sido un territorio periférico y marginal en el que se aglutinó barrios de hacinamiento de población marginal expulsada por Barcelona, y “terrenos desocupados de uso específico” y monopolizados por organismos “superiores” para sacarse de encima “patatas calientes” sociales y/o urbanísticas o para la ubicación de infraestructuras molestas, contaminantes y peligrosas.
Pulularon las incineradoras, térmicas, estercoleros de clasificación, y el río Besòs que lo atraviesa quedó por décadas convertido en una cloaca a cielo abierto.
En Catalunya no suelen aparecer los “pelotazos” (con corrupción y cohecho o, simplemente, crecidos en la inmoralidad de leyes creadas por los intereses especulativos para que sus actuaciones no puedan ser perseguidas judicialmente) Pero ello no quiere decir que no existan. En el territorio del margen derecho del Besòs ya nadie habla del “caso de La Catalana” (cfr. www.forumriberabesos.net/antiga) Y no hace tantos años, ni mucho menos, que políticos y promotores anduvieran a la gresca en tribunales. Respecto al territorio en donde, finalmente, se acabó construyendo la Ciudad Deportiva del Espanyol la crónica de sus vicisitudes, hasta acabar en manos del club de fútbol, sólo la conocen unas cuantas personas: aquellas que, ganadoras o perdedoras de la operación especuladora, estuvieron metidas en ella. Como hemos apuntado, esta parte de Sant Adrià quedó troceada entre las vías del ferrocarril y la Ronda del Litoral. Quienes expropiaron desde el Consell Comarcal lo hicieron más allá del terreno que se necesitaba para la construcción de la vía. Gran parte de estos terrenos, aunque de “propiedad legal” del Consell Comarcal del Barcelonès, quien había expropiado, pasó a manos de la empresa Repsol. De antemano, y en espera de una futura recalificación urbanística prometida por el gobierno municipal del alcalde Meseguer, Repsol había adelantado la totalidad de su precio al ayuntamiento de San Adrián. Éste, el alcalde Meseguer, nunca pudo cumplir con la promesa, al ser apartado de la alcaldía por una moción de censura. Repsol, inmediatamente, exigió al nuevo gobierno la devolución de los millones adelantados. Tal gobierno municipal, que había heredado una enorme deuda y en crisis intestina, no lo pudo hacer. Al tiempo, los “expropiados” más allá de lo necesario para la obra de interés público (la Ronda del Litoral) amenazaron con los tribunales para conseguir su devolución o ser parte beneficiada en el “pastel” del nuevo valor alcanzado por los solares. En fin, un embrollo en el que, como siempre, “a río revuelto, ganancia de (algunos) pescadores”. De ellos, el ganador final ha resultado ser el club de fútbol Espanyol quien, avezado en los asuntos especulativos urbanísticos con la experiencia en la venta de su anterior estadio (1994), se prepara a esta segunda jugada con gol final. El Espanyol compró las 7 hectáreas rematando tras la “melé”. En septiembre de 2001 el Espanyol inauguraba el nuevo equipamiento deportivo de Sant Adrià con varios campos de fútbol de césped natural y césped artificial, una pista polideportiva y una zona de entrenamiento de porteros.

plano de la zona a recalificar
La Vanguardia del 31 de diciembre, comentando la noticia, decía: “Le ha tocado la lotería pero el Espanyol no piensa perder la cabeza con los futuros y suculentos ingresos procedentes de la recalificación de parte de los terrenos de la ciudad deportiva de Sant Adrià”. Claro, todo depende de la recalificación de los terrenos (unos 15.000 metros cuadrados) por parte del ayuntamiento. El gobierno municipal (socialistas y la coalición de izquierda formada por Iniciativa per Catalunya y EUiA) ya está en ello. La densificación del municipio es un hecho. El Espanyol se mueve ahora buscando el mejor postor para venderle su derecho de construcción.
Grupos y entidades vecinales y sociales del área metropolitana barcelonesa parece que también se mueven para evitar lo que hasta el momento es guerra perdida: la construcción de una ciudad sostenible y justa, participando más allá de la mecánica elección de alguien que, desde los ayuntamientos, hace lo que bien le parece en nombre de su “legal representatividad ciudadana”.



Martes, 2 de Enero de 2007 a las 18:18.
Espero un artículo parecido para el pelotazo del R.Madrid en la ciudad madrileña y otro parecido para cuando el FC.Barcelona haga lo mismo con los terrenos del mini-estadi o por allá en Sant Joan Despí. Y eso que todo lo que dices llevas mucha razón pero me jode que solo salga a la palestra cuando realmente os interesa porque no es ni merengue ni culé. Casi seguro que estas en uno u otro bando. Me da igual. Quiero un artículo como este para cada equipo de futbol que se aproveche de esa especulación y entonces empezaré a creerme que este articículo no es solo oportuno y punto.